En entregas anteriores, concretamente en el artículo «Evaluación competencial: Diana de Conocimiento del Medio y Rúbrica de Latín», compartí dos ejemplos de instrumentos de evaluación que integraban diferentes referentes curriculares. Uno era una diana de autoevaluación para 4º de Primaria y el otro, una rúbrica para 1º de Bachillerato.
Hoy quiero cerrar el círculo compartiendo un nuevo caso práctico, esta vez contextualizado en la Formación Profesional (FP).
La importancia de una correcta contextualización
Como he defendido en diversas publicaciones (de forma más extensa en «Los referentes para evaluar en FP» y, específicamente para la Comunidad Valenciana, en la «Guía práctica de la Orden 8/2025 sobre Evaluación en FP»), es vital cambiar el foco: los referentes para la evaluación no pueden ser los instrumentos en sí mismos (exámenes, libretas, trabajos...), sino los Resultados de Aprendizaje (RRAA), que son las competencias contextualizadas a cada módulo profesional.
Debemos trabajar con una visión holística del ciclo formativo. Tal y como indica el artículo 18 del R.D. 659/2023, debemos tener siempre en cuenta, «como referente máximo, la globalidad de las competencias asociadas a la oferta formativa».
La lógica del ciclo CORC
Siguiendo la argumentación derivada del ciclo CORC (Competencias, Objetivos, Resultados de aprendizaje, Criterios de evaluación), aplicamos la siguiente lógica:
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Si el alumnado evidencia la consecución de los RRAA: No es estrictamente necesario evaluar las competencias y objetivos generales por separado, ya que se entienden integrados.
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Si NO se evidencia dicha consecución: Es imprescindible acudir al referente máximo (las competencias y objetivos generales). Puede ocurrir que un alumno o alumna no alcance uno o varios RRAA específicos, pero sí haya adquirido las competencias esenciales de la oferta formativa.
Para comprobar esta circunstancia, es necesario diseñar situaciones de aprendizaje específicas. Por tanto, el orden de los referentes sería:
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En primera instancia: Los Resultados de Aprendizaje (RA) y sus correspondientes criterios de evaluación.
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En segunda instancia (referente máximo): Las competencias profesionales y para la empleabilidad.
Ejemplo práctico: Diseño de un instrumento de evaluación
Para ilustrar esta teoría, vamos a utilizar el módulo «Sistemas de transmisión y frenado» del Ciclo Formativo de Grado Medio de Electromecánica de Vehículos Automóviles.
Nos centraremos en el RA3: «Localiza averías en los sistemas de transmisión y frenado relacionando los síntomas y efectos con las causas que las producen».
Para agilizar el diseño de la rúbrica sin sacrificar el rigor pedagógico, he utilizado un prompt de ingeniería pedagógica diseñado para interactuar con Inteligencia Artificial (en este caso, Gemini). El objetivo no es que la IA haga el trabajo «fácil», sino que estructure una evaluación cualitativa basada en la excelencia.
Puedes descargar los datos básicos del módulo que he utilizado como contexto en el documento: «Sistemas de transmision y frenado - Datos basicos RA3»
El Prompt.
A continuación, comparto el prompt íntegro que he redactado. Observa cómo instruyo a la IA para que huya de las simples tablas de equivalencias y aplique arquitectura pedagógica:
Actúa como un profesor experto en didáctica de la Formación Profesional y especialista en automoción.
Quiero que diseñes una rúbrica de evaluación cualitativa para el Resultado de Aprendizaje 3 (RA3) basándote en el texto que te adjunto (que contiene el RA, sus criterios de evaluación y los objetivos generales del ciclo).
Para diseñar la rúbrica, no hagas una simple tabla de equivalencias. Sigue estrictamente estas 4 reglas de arquitectura pedagógica:
1. Definición de las filas (dimensiones): Evita la «Lista de Cotejo» En lugar de crear una fila por cada criterio de evaluación (lo que generaría una tabla demasiado larga y atomizada), agrupa los criterios de evaluación en 3 o 4 dimensiones lógicas o fases del proceso.
Ejemplo de agrupación: Puedes fusionar los criterios sobre selección de documentación y equipos (a, b, c) en una dimensión llamada «Preparación y Diagnóstico», y los de ejecución (d, e, f, g) en otra llamada «Ejecución y Medición».
Indica explícitamente en la primera columna qué letras de los criterios de evaluación (a, b, c...) estás cubriendo en cada fila.
2. Definición de las columnas (niveles de desempeño): Usa exactamente estos 4 encabezados para los niveles, que van de la insuficiencia a la excelencia:
Es necesario mejorar
Todavía se puede hacer mejor (Nivel de Suficiencia/Mínima)
Se ha realizado un buen trabajo (Nivel de Competencia)
Se ha realizado un trabajo fantástico (Nivel de Excelencia)
3. Redacción de los descriptores (la lógica de evaluación y los criterios vs. objetivos):
Para el nivel «Se ha realizado un buen trabajo»: Describe el cumplimiento estricto y funcional de los criterios de evaluación del RA. El alumno hace lo que se pide correctamente.
Para el nivel «Se ha realizado un trabajo fantástico»: Aquí debes diferenciarte. En FP, la excelencia no es solo «hacerlo sin fallos», sino hacerlo con visión profesional. Para redactar este nivel, integra los objetivos generales adjuntos en el documento.
¿Cómo hacerlo?: Añade matices de los objetivos generales (como el OG «p» sobre prevención/seguridad, el OG «k» sobre análisis de calidad, o el OG «h» sobre comprensión funcional). El alumno excelente no solo localiza (RA), sino que actúa con autonomía, seguridad y comprende la lógica del sistema (objetivos generales).
IMPORTANTE (Principio de pertinencia): NO intentes incluir todos los objetivos generales. Un solo RA no cubre todos los objetivos del ciclo. Selecciona solo aquellos OGs que estén directamente relacionados con la actividad de este RA (por ejemplo, los referidos a seguridad, uso de manuales, visión de conjunto o calidad). Ignora los que no encajen de forma natural.
4. Formato: Genera el resultado en una tabla Markdown clara, profesional y lista para ser empleada en el aula.
(Al prompt le adjunté el documento con los datos básicos del RA3: «Sistemas de transmision y frenado - Datos basicos RA3»).
El Resultado: Rúbrica generada por la IA
Este es el resultado que devuelve la IA, tal cual, sin adaptación posterior, más allá del formato. Observa cómo la columna de excelencia integra la visión global del ciclo:

Descarga la imagen en formato PDF: «Rubrica para evaluar la localización de averías en sistemas de transmisión y frenado»
Reflexión final y cautela docente
Aunque el resultado es muy bueno por su estructura y lógica pedagógica, esta rúbrica no debería utilizarse tal cual. Es imprescindible una revisión final desde una visión técnica y especializada.
Como docentes, debemos preguntarnos:
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¿Es correcta la gradación de dificultad propuesta por la IA?
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¿Los agrupamientos de los criterios tienen sentido en el taller?
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¿Los descriptores del nivel de excelencia son realistas para el nivel del alumnado?
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La IA es una herramienta potente para generar la «arquitectura» de la evaluación, pero el contenido técnico y la sensibilidad educativa siguen siendo patrimonio exclusivo del profesorado.
Si quieres profundizar en cómo construir estos instrumentos, en mi libro «Programaciones didácticas para FP. Una propuesta práctica y fundamentada» encontrarás más ejemplos y estrategias detalladas.
Feliz finde
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Imagen destacada generada con IA
Raúl, quiero agradecer enormemente este post. Va a ser de gran ayuda en el trabajo de los profesores de FP, en el sentido de ser justos y objetivos al evaluar.
Recibe un saludo.
Muchas gracias, Mariana. Me alegra mucho leer mensajes como el tuyo. Un abrazo