La semana pasada me llamó un compañero preguntándome si tenía una rúbrica para evaluar programaciones didácticas.

Pues no, no la tengo,… perdón, no la tenía hasta hoy, je je je.

Incluyo un apartado en mis programaciones didácticas con nombre “calidad y mejora continua” donde planteo objetivos, indicadores y niveles de aceptabilidad que me permiten mejorar de un curso a otro, no se me había pasado por la cabeza diseñar ninguna rúbrica para (auto)evaluar la programación didáctica.
Aprovechando que esta semana me encuentro impartiendo un curso de “Programaciones didácticas por competencias profesionales contextualizadas” y teniendo en cuenta la idea de José Ramón (así se llama el compañero que me llamó la semana pasada) he creído acertado escribir hoy sobre este tema.
Por cierto, la entrada que ahora mismo estás leyendo la escribí ayer (martes 27 de junio), pues hoy (miércoles 28 de junio) cuando se publique, estaré en el CIPFP Batoi impartiendo la última sesión del curso. Un centro educativo fantástico y repleto de grandes profesionales comprometidos con la educación. El año pasado ya estuve en este centro contando mis experiencias con el “Proyecto Roma” y este año me han dado la oportunidad de  poder compartir mis conocimientos y puntos de vista en torno a las programaciones didácticas. Aprovecho para agradecer su confianza y cariño.
Empiezo…
(


AQUÍ escribí una entrada sobre las rúbricas de evaluación y AQUÍ escribí otra sobre el apartado “evaluación” de las programaciones didácticas (tal vez te resulte interesante darle un vistazo a estas dos entradas antes de seguir leyendo)


)

En función del objetivo que se pretenda conseguir, es posible diseñar varias rúbricas de evaluación. Por ejemplo, si se busca la evaluación de las programaciones didácticas desde la jefatura de estudios o desde el departamento de calidad, se deberían emplear ítems de evaluación como:

  • Apartados de la programación didáctica (AQUÍ tienes una entrada donde reflexioné respecto de los apartados mínimos de una programación didáctica).
  • Coherencia entre Proyecto Educativo de Centro (Proyecto Funcional de Centro) y programación didáctica (desarrollo de valores, objetivos y prioridades de actuación).
  • Aplicación práctica de la concreción curricular en la programación didáctica (metodología, evaluación, temas transversales,…).

En el caso de buscar una rúbrica para (auto)evaluarse, es decir, una rúbrica cuyo objetivo sea la mejora de la programación didáctica desde el punto de vista del profesorado, los ítems de evaluación serían otros totalmente distintos, y precisamente es este el enfoque en que centro la entrada de hoy.

Ahí va mi propuesta de rúbrica de (auto)evaluación de una programación didáctica:

rubrica_autoavaluacio_programacio_didactica_v1-0v

Rúbrica en formato xls (Microsoft Excel):

Rubrica_(auto)avaluacio_programacio_didactica_v1-0v

Rúbrica en formato pdf:

Rubrica_(auto)avaluacio_programacio_didactica_v1-0v

La rúbrica que planteo es un “simple” ejemplo y la he adecuado al modelo y estructura de programación que propongo el el libro “Programaciones didácticas para FP“. Obviamente es necesario adaptarla a cada modelo y estructura de programación didáctica y también requiere desarrollar alguno de sus ítems de evaluación como por ejemplo el ítem “d” (se han conseguido los resultados de aprendizaje, de al menos el 75% de alumnado de clase). Para poder cuantificar este ítem de evaluación, es necesario desarrollar una nueva rúbrica que atienda a todos y cada uno de los resultados de aprendizaje y que además realice un cómputo individual (por alumna y alumno) y colectivo (el conjunto de la clase). Precisamente este ítem de evaluación (ítem “d”) es al que le he asignado un mayor porcentaje de relevancia (un 40%), pues permite plantear cuestiones como:

  •  ¿La metodología es la más adecuada?
  • ¿Los instrumentos de evaluación y calificación han permitido conseguir los resultados de aprendizaje?
  • ¿Se ha desarrollado una educación personalizada?
  • ¿He tenido en cuenta la evaluación inicial?

Los porcentajes y descriptores que indico en el ejemplo de rúbrica pueden y deben adecuarse a cada enseñanza, a cada centro, a cada profesora y profesor, e incluso en función del grupo de clase y de su evaluación inicial.
Como puedes comprobar, no es nada sencillo desarrollar una rúbrica para (auto)evaluar la programación didáctica y además, si se quiere realizar una “buena” evaluación (aquella que permita identificar puntos de mejora), la propia rúbrica difícilmente podrá ser sencilla. Pero, quien dijo que esto fuera sencillo, ¿verdad?
Espero haber despertado en ti esa faceta creativa para que tú mism@, a partir del ejemplo que en esta entrada de facilito, puedas desarrollar tu propia rúbrica de (auto)evaluación.
Pasa un miércoles fantástico,
Raül

NOTA: Imagen destacada tomada de Chiara Vitellozzi Fotografia

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