Fin de semana de sol y calor, comienzo de semana acompañado de nubes, lluvia y frio, veremos lo que nos depara hoy el tiempo…
Sigo con la serie de entradas que inicié hace un par de semanas: (1) ¡Tu tiempo necesita tu gestión!; (2) Misión personal y gestión del tiempo. En la entrada que hoy leerás me centraré en el segundo consejo básico para una buena gestión del tiempo:

PriorizaSimplifica

Empecemos…
Este consejo es tremendamente simple de entender, pero a la vez, tremendamente difícil poner en práctica…


PRIORIZAR

Lewis Carroll, en su libro Alicia en el país de las maravillas, concretamente en el encuentro entre Alicia y el gato Cheshire, nos pone de manifiesto la estrecha relación entre propósito y prioridad.

  • Podrías decirme , por favor, ¿qué camino debo seguir para salir de aquí? – dijo Alicia.
  • Eso depende en gran medida del sitio al que quieras llegar – contestó el Gato.
  • No me importa mucho el sitio… – respondió Alicia.
  • Entonces tampoco importa mucho el camino que tomes – replicó Cheshire.

Vive con un propósito y sabrás adónde quieres ir. Vive con una prioridad y sabrás qué hacer para llegar hasta allí.

Cuando te levantas por la mañana puedes preguntarte: “¿Qué tengo que hacer” o “¿Qué debería hacer?” Aunque no tengas una dirección, a pesar de no tener un propósito, hagas lo que hagas, siempre llegarás a alguna parte. Ahora bien, cuando vas a alguna parte a propósito, siempre habrá algo que “debas hacer” que te llevará hasta donde debes de ir. Por tanto:

Cuando vives con un propósito (consejo básico 1: misión personal), vivir con una prioridad se vuelve prioritario (consejo básico 2: priorizar y simplificar).

El propósito tiene la potestad de dar forma a nuestras vidas pero solo en proporción directa con el poder de la prioridad con la que lo relacionemos. Un propósito (misión personal) sin prioridad, es estéril, pues difícilmente se podrá conseguir. Seguro que conoces a más de una persona que parece saber hacia dónde se dirige, de hecho, empieza su camino, pero nunca nunca nunca nunca llega a su destino, pues bien, lo más probable es que esta persona se pierda por los laureles, lo más probable es que no priorice.

Algunos consejos básicos para aprender a priorizar:

  1. Solo puede quedar una opción, pues priorizar es decidir esa única idea que tienes que realizar ahora mismo y que te ayudará a conseguir aquello que más importa en un futuro.
  2. Márcate metas para ahora, márcate pequeños pasos que te llevarán allí donde quieras ir: “Step by step
  3. Pon negro sobre blanco, es decir, ¡escríbelo!

Para profundizar en este término (“priorizar”) te recomiendo la lectura del libro “Lo único; la sencilla y sorprendente verdad que hay detrás del éxito” (AQUÍ realicé un breve resumen de uno de sus capítulos), libro donde se repite hasta la saciedad la siguiente pregunta:

“¿Qué es LO ÚNICO que podrías hacer ahora que haría que todo lo demás fuera más fácil o innecesario?“

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SIMPLIFICAR

Priorizar es el primer paso, pero lamentablemente nos hace falta ir un poco más allá para conseguir una buena gestión de nuestro limitado tiempo. Para ello debemos simplificar, pues es imposible atender a todo lo que nos rodea, y si lo intentamos estamos destinados al fracaso.

Leo Babauta, autor del blog ZEN HABITS, nos propone, en su libro “El poder de lo simple” un sistema en el que todas nuestras elecciones las realicemos en base a dos puntos:

  • Identificar lo esencial
  • Eliminar el resto

La vida de Leo Babauta era un auténtico caos, una vida lejos de la felicidad, pero llegó el momento en que tomó la decisión de simplificar su vida y hacer cambios positivos. Se enfocó en cada meta que se proponía de forma individual, y mientras no alcanzaba su primera meta no pasaba a la segunda, es decir, daba pequeños pasos y haciendo sólo una cosa a la vez.  Dado que un día cuenta con un número limitado de horas, muchas personas intentamos buscar maneras de comprimir más actividades dentro de nuestra jornada para manejar nuestro tiempo de forma más efectiva y productiva. Para Leo Babauta esto es sinónimo de: (1) pérdida de calidad de lo que se hace, (2) dedicar tiempo a “cosas” no importantes, y (3) aumentar los niveles de estrés. En “El poder de lo simple“, se nos proponen seis principios:

  1. Al establecer limitaciones se tiene que elegir lo esencial. Por lo tanto, aprende a marcarlas en todo lo que hagas.
  2. Al elegir lo esencial se genera un gran efecto con recursos limitados. Escoge siempre lo esencial para maximizar tu tiempo y energía.
  3. Simplificar o eliminar lo no esencial.
  4.  La concentración es la herramienta más importante que tienes para ser más eficiente.
  5. Establece nuevos hábitos para generar mejoras duraderas.
  6. Comienza los nuevos hábitos haciendo pequeños incrementos para asegurar tu éxito.

Si te parecen interesantes estos seis principios, no dejes de leer “El poder de lo simple“, un libro cuya lectura honra a su nombre.
ElPoderDeLoSimple


No es cuestión de llevar tu vida al extremo de centrarse única y exclusivamente  en lo “prioritario” y “simplificar/eliminar” el resto de cosas, sino de hacer esto cuando quieras conseguir eficiencia en tu tiempo, cuando realizas algo que realmente te importa (misión personal), cuando estás en el trabajo, pues…

“cuando se  trabaja: hay que trabajar; cuando se juega: hay que jugar”

Pasa un miércoles fantástico,
Raül

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