La semana pasada realicé una breve reseña de algunos de los libros que leí en 2016 y al final de la entrada “Libros y lecturas 2016” comenté que estaba terminando de leer el libro: “Neuroeducación. Solo se puede aprender aquello que se ama” de Francisco Mora. Pues bien, el pasado domingo terminé con él y en la entrada de hoy me gustaría escribir sobre este provechoso y educativo libro.


neuroeducacion
Aunque no es el primer libro de neurociencia que pasa por mis manos (en 2015 ya leí “Neurociencia para Julia” de Xurxo Mariño), me ha gustado muchísimo, pues no se centra en aspectos puramente científicos. Francisco Mora aporta un enfoque muy ameno y orientado a los docentes y a la educación en general (si eres “mamá” o “papá”, seguro que también te gustará. ¡Te lo recomiendo!). En la contraportada del libro resalta la importancia de las emociones; textualmente se puede leer lo siguiente:

“La Neurociencia cognitiva ya nos indica, a través de la actividad de las diferentes áreas del cerebro, que solo puede ser verdaderamente aprendido aquello que llama la atención y genera emoción” 

Por tanto, es un libro donde podrás profundizar respecto de conceptos tremendamente importantes en el proceso de enseñanza y aprendizaje y en la educación en general como: la atención, la emoción, la empatía, la memoria, incluso también los ritmos circadianos y la importancia del descanso y de la conciliación del sueño, así como excepcionalidades como la dislexia, o la disculcalia.
Podría escribir muchas entradas de diversos temas tratados en este libro y muy probablemente escriba alguna, pero esperaré a la tertulia literaria que haremos en breve en el seminario sobre el “Proyecto Roma” de las comarcas de l’Alcoià i el Comtat (por cierto este es uno de los libros que leeremos durante este curso para profundizar en la filosofía “Proyecto Roma“).
En esta entrada me centraré únicamente en el capítulo 19:

Enseñando en la universidad o cómo convertir algo soso en algo interesante

En este capítulo subrayé párrafos como los siguientes:

“Los profesores excelentes han sido la brisa que ha movido la veleta cerebral que ha reorientado o drásticamente cambiado el futuro profesional o personal de muchos alumnos” 

” Algunas consideraciones claras de los profesores excelentes es que son profesores que rompen las reglas, escapan de las normas comúnmente establecidas en la enseñanza, tanto que incluso algunas veces son duramente criticados por aquellos <<puristas de la enseñanza>>”

“Los profesores excelentes en sus clases, con independencia de la materia que se trate, hablan, en medio del discurso de sus materias, de algún acontecimiento con implicaciones para el desarrollo personal y emocional de los estudiantes”

Es un capítulo donde se resalta muchísimo la importancia de la empatía, la buena comunicación y la innovación. Al final de este capítulo, Francisco Mora, nos recuerda las propuestas de Bain, quien en 2007 ya indicaba algunas de las características más importantes que adornan a cualquier profesora o profesor excelente:

  1. Poseen una comprensión intuitiva del aprendizaje humano y hacen atractivo cualquier tema, transformando lo <<soso>> en algo <<interesante>>.
  2. Conocen en profundidad la materia que enseñan y están al día de esos conocimientos.
  3. Son gente que lee (y de alguna manera lo expresa en clase ante sus estudiantes) materias y campos muy distantes al suyo, lo que le permite abordar explicaciones desde visiones diferentes.
  4. Tratan de involucrar emocionalmente a los estudiantes y provocar discusiones para clarificar aspectos complejos.
  5. Siempre muestran a sus estudiantes su interés no solo porque aprendan y el éxito en sus exámenes, sino para que comprendan bien el significado de lo explicado de forma que tenga repercusión en su vida y en su personalidad.
  6. Hacen ver a los estudiantes que parte del éxito, como profesora o profesor, está en el propio éxito del estudiante.
  7. Hacen participar al estudiante de lo que él enseña de manera que el propio estudiante se sienta crítico, evaluador, capaz de mostrar que <<ha digerido>> lo aprendido.
  8. Utilizan anécdotas y nombres propios de quienes contribuyeron a crear el conocimiento que se expone. También aportan alguna visión de sus propios éxitos o fracasos en el supuesto que sea la propia profesora o profesor el investigador de la materia que se expone.
  9. Finalmente, las grandes profesoras y profesores son aquellos que investigan y conocen en profundidad de lo que hablan, rompen de pronto la clase y hablan abiertamente del sentido de la vida, de la cultura, del respeto y del alcance de todo lo que nos rodea.

Bueno, espero haberte dejado con ganas de leer el libro. Pasa un miércoles fantástico!!!
Raül

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