Proactividad, aceptación y resignación

Hoy no será una entrada habitual. No reflexionaré directamente sobre ningún aspecto docente. Dejo aparcado por una semana al PEC, la PGA, las programaciones didácticas,…

Hoy me hubiera gustado decirte que el domingo pasado conseguí mi objetivo, pero no!!! No pude bajar de 2 horas y 40 minutos (2h40′) en la maratón de Valencia. Tenía pensado que esta fuera mi última maratón de carácter “competitivo” (competitivo conmigo mismo), pero continuar con este pensamiento sería resignarme.

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Salida de la maratón de Valencia – 2017 (tomada de www.valenciaciudaddelrunning.com)

Empecé un plan de entrenamiento propio en el mes de junio con la intención de correr en octubre la maratón de Logroño, pero las circunstancias personales me hicieron abortar este plan y sumarme al equipo de KM42 para correr en Valencia. Consideré que volar con las águilas sería lo más acertado. Primero la salud y después las obligaciones laborales no me permitieron seguir el plan de entreno tal y como debiera, de forma que el domingo pasado llegué a Valencia con falta de kilómetros (muuuuuchos kilómetros). Mi inconsciente realista me decía que debía plantear la carrera para un tiempo de 2h45′, pero mi inconsciente optimista, mis compañeros de equipo y mi entrenador me aseguraban que podría bajar de las 2h40′.

Tan solo son 5 minutos – me decía a mi mismo en el momento de la salida – Debo arriesgar y salir con el grupo de KM42!!!!

Bueno, fue la decisión que tomé yo mismo y no pienso juzgarla, tan solo aceptarla.  Aceptar que paré el “crono” en 2h51′, 5′ más que mi mejor tiempo de maratón. Aceptar que los últimos 17km fueron difíciles y que a partir del km35 solo me venían pensamientos de abandonar. Aceptar que finalmente no abandoné, que posiblemente gracias a mi práctica de Mindfulness pude centrar mi mente y soltar, soltar los pensamientos limitadores.

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Foto de Juan Encarnación – Maratón de Valencia – KM25 (empieza en mi calvario)

Pocos kilómetros antes de llegar a meta leí en una de las pantallas que tenía distribuida la organización a lo largo del recorrido las siguientes palabras:

“Cultura del esfuerzo”

Tal vez en otro momento de mi vida, estas tres palabras me hubieran animado. Ahora, tan solo me aportan dudas: ¿cultura del esfuerzo? ¿No es mejor cultura del amor o cultura de la felicidad? Buenooo, de este tema escribiré en otro momento, pues aquí hay tema de reflexión. Hoy simplemente pretendo reflexionar sobre la proactividad, la aceptación y la resignación.

Día tras día y cada vez más, mi experiencia me dice que la proactividad es una de la cualidades más importantes del ser humano. Seguro que no puedes controlar tu entorno, seguro que lo te pase mañana o lo que le pase a uno de tus seres queridos no depende directamente de ti, pero tal y como dice Víctor Frankl en el “El hombre en busca de sentido”  tu reacción y tu actitud frente a cualquier cosa que te ocurra, sí depende de ti.


Solo TÚ eres dueño de tus pensamientos, solo TÚ eres dueño de tu actitud, solo TÚ eres dueño de tu reacción (consciente).


Mi reciente práctica de Mindfulness me ha permitido conocer otro hábito importantísimo para cualquier ser humano: la aceptación.

Bueno, ha pasado, ahora ya no puedo hacer nada, tan solo puedo que aceptarlo, pues de lo contrario mi mente entra en modo automático y se llena de pensamientos secundarios que en la mayoría de casos son limitadores: “no debería haberlo hecho”, “debería haber planteado la carrera de otro modo”, “no debería haberle hecho caso a tal o cual persona”,…


Ya ha pasado, ahora tan solo debes aceptarlo. Debes aceptar tu realidad, tal cual es, sin juzgarla, con amor.


Junto con la aceptación aparece otra cualidad (limitadora) estrechamente relacionada: la resignación. Resignarse sería simplemente no hacer nada ante algo que no te gusta, y esto es justo lo opuesto que la proactividad, esto se llama reactividad. Noooo, no debes resignarte, debes aceptar la realidad y si no te gusta y en tus manos está cambiarla, adelante, hazlo!!!

  • ¿No te gustan los resultados de tu centro educativo? Pues acepta la realidad, pero no te resignes a ella. Marca unos objetivos, traza un plan de acción y ponte manos a la obra. 
  • ¿Crees que te mereces un trabajo mejor? Acepta tu inquietud, tus circunstancias personales y familiares, tu formación y tus habilidades, pero no te resignes a ese puesto de trabajo. Decide en qué y donde quieres trabajar, traza un plan de acción y ponte manos a la obra. 
  • ¿Crees que puedes mejorar tu marca de maratón? Pues acepta tus limitaciones, pero no te resignes. Decide de forma realista tu marca objetivo (2h40′), traza un plan de acción y ponte manos a la obra.

Y recuerda que…

“fallas el 100% de los tiros que no intentas”

Pasa un fantástico miércoles,

Raül

NOTA: IMAGEN DESTACADA TOMADA DE PIXABAY
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6 comentarios sobre “Proactividad, aceptación y resignación

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