En mi anterior entrada (transversalidad de los aprendizajes) te prometí alguna foto de mi viaje por Galicia.

Lo prometido es deuda…

    

 

 

 

Fue un viaje fantástico y una experiencia inolvidable. La autocaravana te aporta gran libertad, es cómoda y permite adaptarte al entorno con mucha facilidad. Precisamente de ADAPTACIÓN quiero reflexionar hoy.

Nuestro recorrido trascurrió por varias ciudades y pueblos del sur de Galicia, de forma que fue fácil encontrar lavanderías, hostales, albergues, marisquerías,… Galicia es una provincia en la que parece ser usual el “turismo” con autocaravana, así que también resultó sencillo encontrar lugares para aparcar y cambiar las aguas.

Es curioso y a la vez coherente cómo los seres vivos nos adaptamos al contexto y aprovechamos lo que nos ofrece la climatología y la propia tierra. Nosotros, sin ir más lejos, nos adaptamos a la autocaravana de forma muy rápida. Recuerdo la sensación de vuelta, cuando dejé la autocaravana (era alquilada) y me subí a mi Peugeot Partner. Madre mía, me dio la sensación de ir en un deportivo. Me adapté a conducir un vehículo grande y me olvidé rápidamente del utilitario al que suelo hacerle 800km semanales. Las empresas se adaptan a los potenciales nichos de mercado (turistas, peregrinos,…), los pescadores a las características de la costa (la “pesca” de mejillones, por ejemplo).

Tod@s nos adaptamos a nuestro trabajo, a nuestra familia, a nuestra ciudad, a nuestros recursos económicos,… Pero… ¿No crees que se puede facilitar esta adaptación? Y a partir de aquí me centro en la educación y más concretamente en un apartado de la programaciones didácticas.


¿Crees que los centros educativos deben facilitar la adaptación? ¿Qué opinas de un procedimiento de acogida de profesorado? ¿No sería más fácil que el profesorado que se incorpora por primera vez a un centro educativo tuviera una acogida específica? Por ejemplo, podría participar en una formación básica en la que se explicaran los procedimientos más comunes del centro: acceso a la documentación del centro, concreción curricular, procedimientos específicos, idiosincrasia del alumnado y de sus familias,…

Del mismo modo, ¿No crees que sería más fácil para el alumnado recibir una acogida específica? Ponte en el lugar de un niño o una niña que entra por primera vez al colegio. Los centros educativos, sobretodo los institutos, en muchas ocasiones parecen selvas, “Sálvese quien pueda”. ¿Qué opinas de esta adaptación? Creo sinceramente que aquí tienen una responsabilidad capital los equipos directivos, quienes deben diseñar y poner en práctica un buen procedimiento de acogida del profesorado. El profesorado, a su vez, debe hacer lo propio para con el alumnado, no solo en la acogida sino también en la adaptación de su quehacer diario. Me explico…

En la programación didáctica existe un apartado que precisamente se centra en el tema que sobre el que reflexionamos en esta entrada. La contextualización de la programación didáctica debe atender al contexto del centro educativo y del alumnado de clase. ¿Es lo mismo impartir la materia de inglés en una ciudad costera con un alto índice de inmigración de habla inglesa que en un pueblo del interior? ¿El tejido empresarial influye sobre las enseñanzas de Formación Profesional (FP)? ¿La dinámica de clase será la misma en un grupo con todo el alumnado de nueva incorporación que en un grupo con un 20% de alumnado repetidor?

La “contextualización” de las programaciones didácticas suele ser “la marieta” de este documento de planificación docente y desde mi punto de vista se trata de un apartado fundamental. Se trata de una sección en la que cada docente debe plasmar la reflexión sobre el contexto del centro educativo, pero también sobre la idiosincrasia del grupo de alumnado. Es donde debemos reflejar el análisis de todo aquello que influye sobre el proceso de enseñanza y aprendizaje, de forma que en la mayoría de las ocasiones debería provocar una adaptación del resto de apartados de la programación didáctica. Las programaciones didácticas pueden y deben elaborarse en un 80% antes de empezar el curso, pero deben adaptase después de una evaluación inicial de nuestro alumnado. Es precisamente esta la razón por la que las programaciones didácticas no se entregan a los equipos directivos hasta unas semanas después de haber empezado el curso. En la Comunidad Valenciana, por ejemplo, la fecha de entrega es el 30 de septiembre, aproximadamente 3 semanas después de haber iniciado el curso.

Si eres docente te animo a que analices el contexto del centro educativo donde trabajas (climatología, ubicación geográfica, características de las familias, dinámica y clima del claustro,…) y por supuesto, y más importante todavía, las características de tu alumnado (conocimientos previos, relaciones y clima del grupo, nivel de confianza, procedencia, intenciones, necesidades especiales,…). Tras este análisis, deberías responder a las dos cuestiones siguientes:

  1. ¿Cómo influye el contexto y el alumnado a mi asignatura o módulo profesional?
  2. ¿Que adaptaciones puedo realizar para facilitar el proceso de enseñanza y aprendizaje de mi alumnado?

Hoy es 18 de septiembre, todavía estás a tiempo de analizar, contextualizar y adaptar. Como he escrito al inicio de esta entrada, es coherente y normal la adaptación al contexto, ¿Por qué no aplicar esta adaptación en educación? ¿Crees que funcionaría una lavandería en un pueblo de apenas 30 habitantes de una zona remota y muy poco turística? ¿Cómo te quedarías ante una marisquería que anunciara “productos frescos directamente de la lonja” en lo alto de la sierra de Gredos?

Feliz miércoles,

Raül

Imagen destacada de Dimitris Vetsikas en Pixabay

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