Después de unas semanas focalizado en un proyecto personal vuelvo de nuevo por aquí. La verdad es que tenía muchas ganas de escribir. Este tiempo de descanso me ha permitido reflexionar respecto del enfoque del blog. Muy probablemente habrá algún cambio para el 2021. De momento, voy a introducir el primero:

entradas más cortas y de periodicidad semanal

Vamos al lío…


En 2013 el banco Santander se “comió” al banco Banesto. Hace unos meses Caixabank hizo lo mismo con Bankia. La semana pasada se anunciaba una nueva potencial fusión: BBVA con Sabadell. Son solo tres de las fusiones bancarias más sonadas. Tranquil@, no te escribiré hoy de bancos. Es solo una excusa para hacerte reflexionar sobre el tema de hoy: “autonomía, burocracia y planificación”…

Imagina por un momento que te nombran director o directora de una sucursal bancaria. Te asignan una cantidad económica determinada (por ejemplo, 300.000€). Se trata de un proyecto de ampliación de la autonomía de las sucursales. El objetivo es incrementar la cercanía entre sucursales y clientes ¿Qué harías con estos 300.000€? Puedes comprar un montón de USB de 64GB y regalar a tod@s tus clientes. Puedes regalar una suscripción anual de Netflix por cada préstamo hipotecario o préstamo personal superior a 10.000€ (por ejemplo). Puedes… Puedes hacer muchas cosas (desdobles, grupos flexibles, co-docencia, equipos de intervención, planes de coeducación,…).

Imagen de Nattanan Kanchanaprat en Pixabay

Supongamos dos casos concretos:

  1. El equipo de dirección de la sucursal A se reúne una tarde y acuerda invertir 100.000€ en publicidad comarcal y 200.000€ en la contratación de personal de refuerzo. El objetivo es captar a más clientes y ofrecerles un mejor servicio, al menos un servicio más rápido. En principio, parece lógica la asignación económica, así que el plan funcionará seguro, no es necesario planificar (burocracia) y tampoco se requiere un plan de seguimiento y evaluación (más burocracia). Nosotr@s, los de la sucursal A, somo personas prácticas, nada de planificación, eso es burocracia que no sirve de nada.
  2. El equipo de dirección de la sucursal B se reúne una tarde y analiza su situación actual (DAFO). Al día siguiente, en base a su DAFO, se marca unas estrategias a medio y largo largo. La siguiente tarde determina los objetivos, el plan de acción para cada una de estas estrategias, valora el impacto y elabora un presupuesto. La siguiente tarde elabora indicadores y un plan de seguimiento y evaluación. Nosotr@s, los de la sucursal B, somos conscientes de nuestra responsabilidad y de la confianza que han puesto en nosotr@s los servicios centrales. Queremos hacerlo bien y por tanto, vamos a planificar y también estableceremos un sistema de seguimiento y evaluación.

Imagina ahora que esta autonomía viene aparejada de su correspondiente rendición de cuentas. Es decir, que debes justificar la inversión y el impacto de los 300.000€. Ahora… ¿Prefieres ser el director o directora de la “práctica” sucursal A o en la “burocrática” sucursal B?

Resetea, ya no eres la directora o director de una sucursal. Te acabas de convertir en la auditora o auditor que debe emitir un informe respecto del “buen” uso de los 300.000€ asignados a las sucursales A y B.

Como auditor o auditora, ¿qué sucursal (A o B) te predispone a realizar un informe favorable? ¿Cuál de las dos sucursales crees que tiene más posibilidades de éxito? ¿En cuál de ellas confiarías más? ¿A cuál de las dos sucursales le costará más evidenciar el “buen” impacto de la inversión? ¿Serás una persona “práctica” y “campechana” y abogarás por la sucursal A? ¿Serás una persona técnica y “burócrata” y preferirás la sucursal B?

Tú mism@, yo lo tengo muy claro. Es posible que la estrategia de la sucursal A funcione, aunque será difícil de probar (no existen indicadores de evaluación). Me temo que la estrategia, al menos los pasos seguidos por la sucursal B, son más coherentes. Pues algo similar ocurre con los planes de mejora anuales (PAM) de los centros educativos, o con las programaciones didácticas. Lo que es evidente es que, sea una organización privada o una pública, la autonomía irá siempre atada a la rendición de cuentas.

¿De verdad crees que planificar es burocratizar?

Feliz miércoles,

Raül

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Imagen destacada de Alexas_Fotos en Pixabay

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