Ayer repasé el listado donde, de forma desestructurada y sin periodicidad alguna, realizo un pequeño esbozo de posibles ideas y temáticas sobre los que escribir en este blog. El listado crece a mayor ritmo del que puede absorber una publicación semanal, así que, afortunadamente, cuando llega el miércoles por la mañana tengo la maravillosa opción de poder decidir sobre que tema escribiré. En ocasiones, diría que más de lo que quisiéramos, tenemos que tomar decisiones, y ésto implica salir de nuestra zona de confort, implica inseguridad, pero recuerda, implica también vida.

No te arrepientas nunca de una decisión tomada, sino de una decisión no tomada.

Reflexion

Las últimas semanas he hecho referencia a la LOMCE , a las competencias básicas (aquí, aquí y aquí), a las rúbricas y a la primavera educativa. Son temas de marcado carácter pedagógico. Hoy quiero escribir sobre un tema que también me apasiona y que determina el funcionamiento de cualquier centro educativo. Se trata de una tema de gestión.
Lamentablemente, la formación de los directivos escolares tiene todavía mucho camino que recorrer. En la mayoría de los casos no se sabe diferenciar entre táctica y estrategia, y el trabajo del día a día sólo permite ver el tronco de los árboles, pero no el bosque en toda su globalidad. Esta forma de actuar se deriva en una constante falta de eficiencia y coherencia, lo cual, a su vez, produce un clima  de dejadez y “pasotismo” dentro del Claustro que se encardina en una cultura muy poco propicia para las innovaciones y la mejora de la calidad del proceso de enseñanza y aprendizaje. Mucho hay que reflexionar y escribir respecto de esta temática, pero hoy me centraré únicamente en una propuesta coherente para repartir parte de los recursos atendiendo a principios pedagógicos.
Los recursos (económicos) que recibe un centro educativo dependen de varios factores (superficie del propio centro, número de unidades, tipo de enseñanzas,…). Estos recursos, en la Comunidad Valenciana, atendiendo a la Orden de 18 de mayo de 1995, deben destinarse para el funcionamiento diario y mantenimiento del centro educativo, de forma que sólo una pequeña parte puede reservarse para la compra de material inventariable. Atendiendo a la autonomía  de los propios centros, a través de su proyecto de gestión, el equipo directivo (más concretamente la directora o el director) decide las prioridades de gasto. Pues bien, aquí va mi propuesta:

Una vez reservados los recursos económicos para hacer frente a los gastos generales de mantenimiento, así como para poder poner en marcha propuestas pedagógicas incluidas en el Proyecto de Dirección y en el Proyecto Educativo de Centro, el resto de recursos económicos debería repartirse atendiendo a las programaciones didácticas.

RecursosProgramacionDidactica.jpg
Las diferentes estructuras de programación didáctica propuestas por la Conselleria de Educación (véase por ejemplo la Orden 45/2011) siempre incluyen un apartado de “recursos”. El desarrollo de este apartado requiere, entre otros ítems, de un inventario del material existente y de un “listado” de material necesario para poder materializar la propia programación didáctica (actividades prácticas, actividades extraescolares,…).
Pues bien, desde mi punto de vista, una forma, al menos coherente y con base profundamente pedagógica, para relacionar las programaciones didácticas con la gestión de los recursos económicos se centra en atender al reparto de los mismos según el apartado “recursos” de las programaciones didácticas. Esta relación provocará, de forma indirecta, una mayor reflexión en cuanto al diseño de las programaciones, pero también, y tal vez, más importante en muchos casos, su revisión por parte del equipo directivo. Esta reflexión y revisión, a su vez, provocarán nuevos planteamientos en el propio Proyecto de Dirección y obviamente en el Proyecto Educativo de Centro, y a la larga, permitirá mayor coherencia y coordinación didáctica entre asignaturas/módulos profesionales.
En el fondo se trata de repartir equitativamente los recursos de un centro educativo, pero también, es una actividad que invita a reflexionar, de forma indirecta, respecto de los documentos de planificación docente, documentos olvidados por culpa de una táctica incorrecta y una estrategia inexistente.
Que tengas un gran día!!!
 
 

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